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Uso del sistema de enfoscado base y enlucido final resistente al calor

Nuestro sistema de enfoscado y enlucido resistente al calor
12 de enero de 2018 Edited Cargando... 2743 view(s) 4 min read
Uso del sistema de enfoscado base y enlucido final resistente al calor

El enlucido se utiliza desde la antigüedad para cubrir madera y mampostería. Las primeras civilizaciones de la India, China, Oriente Medio y Egipto lo empleaban como protección frente a la intemperie y para crear una superficie lisa apta para pintar. Más tarde, los romanos desarrollaron los trabajos decorativos de estuco. En la Edad Media se añadían distintos materiales a los enlucidos, como crin de caballo, para aumentar su resistencia, y otros aditivos, entre ellos leche, orina y cerveza, para mejorar su flexibilidad. El estuco decorativo se convirtió en un elemento destacado del periodo barroco, cuando se moldeaba y modelaba para imitar el mármol y la piedra.

En la actualidad, el enlucido interior es más sobrio y su finalidad es proporcionar una superficie lisa para pintar o empapelar.

Cuando se ve una estufa insertable o un cassette de chimenea empotrado en la pared, el acabado resulta limpio y discreto. No hay un revestimiento llamativo de azulejos o ladrillo alrededor, como en una chimenea tradicional. Simplemente forma parte de la pared. Sin embargo, las apariencias pueden engañar. Como ocurre con un iceberg, gran parte del trabajo está bajo la superficie: el interior del hueco debe estar correctamente revestido, la chimenea y el conducto de humos deben evacuar los gases de combustión, y la pared que rodea la estufa necesita un tratamiento especial para mantenerse en buen estado. No sorprende que las estufas alcancen temperaturas muy elevadas y que parte del calor se transmita a la pared cercana. Las paredes habituales de una vivienda suelen llevar una capa de enlucido estándar y después pintura o papel pintado. Este enlucido contiene una alta proporción de yeso. Sin embargo, un enlucido normal no es suficiente: al exponerse a altas temperaturas empieza a secarse y agrietarse y, finalmente, se desprende.

¿Por qué necesitamos un enlucido final y un enfoscado base resistentes al calor?

El yeso, o yeso de París, es un compuesto mineral: sulfato cálcico dihidratado. Al calentarlo, se elimina gran parte de su humedad y se obtiene un material que puede molerse fácilmente hasta formar un polvo fino. Al añadir agua, empieza a transformarse de nuevo en una masa sólida. El yeso resiste el calor a bajas temperaturas, pero si se calienta por encima de 50 °C pierde gradualmente su contenido de agua, se endurece, se agrieta y comienza a desprenderse.

Para evitarlo, en las paredes alrededor de un cassette de chimenea, cerca de una estufa exenta, una cocina de leña o cualquier otra zona expuesta a temperaturas elevadas, se utiliza un enlucido final especial resistente al calor, capaz de soportar hasta 650 °C, junto con un enfoscado base que protege hasta 1400 °C.

¿Cómo utilizar el enlucido final y el enfoscado base resistentes al calor?

Instalación de enlucido resistente al calor

El enlucido final resistente al calor forma una capa superficial fina de hasta 6 mm de espesor. Aunque tiene mucho en común con un enlucido de yeso convencional y, una vez terminado, presenta un aspecto similar, para obtener los mejores resultados debe trabajarse de una forma algo distinta. Si va a instalar una estufa en una chimenea existente, puede utilizar un enfoscado base para chimeneas o una placa de construcción para chimeneas. No obstante, la solución más sencilla es aplicar el sistema de enfoscado base y enlucido final en la superficie frontal.

Para obtener un resultado fiable, siga estos pasos:

Paso 1: Limpieza de la superficie

El primer paso para conseguir el mejor resultado es retirar todos los restos del enlucido antiguo del cuerpo de la chimenea y de todas las herramientas y equipos, como los cubos de mezcla. Cualquier resto de yeso puede contaminar el enlucido resistente al calor, formar grumos y hacer que fragüe demasiado rápido.

Paso 2: Enfoscado base

Una vez que la mampostería esté descubierta y limpia, aplique una capa de enfoscado base para chimeneas. Para conseguir la consistencia adecuada para su aplicación con llana, utilice agua limpia y fría.

El enfoscado base se aplica sobre una superficie ligeramente humedecida con el espesor requerido. La superficie rugosa crea una base que permite la adherencia del enlucido final. Antes de continuar con la aplicación del enlucido final, la capa base debe estar seca.

Deje que el enfoscado base se seque completamente durante tres días a una temperatura mínima de 20 °C; después podrá aplicar el enlucido final. Aunque se recomiendan 3 días, el tiempo necesario variará según la temperatura y la humedad relativa.

Cuando el enfoscado base esté seco, aplique una capa de imprimación de adherencia.

Paso 3: Enlucido final

Cuando la imprimación de adherencia esté pegajosa, la superficie estará lista para enlucirse con un espesor máximo de 6 mm. Al secarse, el enlucido final forma una capa densa que no puede lijarse, por lo que es fundamental alisarlo con la llana durante la aplicación hasta obtener una superficie lisa.

El enlucido final necesita al menos tres días para secarse por completo y adquirir un tono gris claro; durante ese tiempo no deben utilizarse ni la chimenea ni la estufa. En general, se recomienda usar la estufa al principio durante periodos cortos y a potencia moderada, aumentando el fuego de forma gradual.

Por último, puede aplicarse pintura resistente al calor en la chimenea o en el entorno de la estufa para conseguir un acabado decorativo.

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