Las estufas de pellets son una versión moderna de las estufas de leña tradicionales o estufas de chimenea. En lugar de troncos, utilizan biomasa en forma de pellets de madera. Las estufas de pellets queman de forma más limpia y eficiente que otros aparatos de combustible sólido, incluidas las estufas de leña. Los modelos más pequeños funcionan como generadores de calor localizados o como una solución agradable para complementar la calefacción central, mientras que los modelos más grandes también pueden producir agua caliente sanitaria. Existe una amplia variedad de estufas homologadas para su uso en zonas con restricciones de emisiones de humo.
¿Cómo se fabrican los pellets?
Los pellets se fabrican con serrín, virutas de madera y otros residuos de madera, prensados a altas temperaturas. De este modo, la lignina contenida en la madera se ablanda y une las partículas entre sí. Al empujar la masa comprimida a través de una matriz similar a la de una picadora de carne, se obtiene la característica forma cilíndrica. Los pellets son más densos que los troncos de leña y, por tanto, para el mismo rendimiento térmico, requieren menos espacio de almacenamiento; la leña suele aportar entre 2 y 4 kW por kg, mientras que los pellets aportan alrededor de 5 kW por kg.
Para facilitar su manipulación, los pellets están disponibles en sacos de 10 kg o 15 kg. Comprar una tonelada a granel es una opción rentable, pero requiere disponer de un espacio interior seco de almacenamiento de al menos 2 metros cúbicos. Es importante mantener los pellets secos, ya que pueden absorber la humedad del aire, con posibles efectos negativos en la combustión.
¿Son las estufas de pellets más respetuosas con el medio ambiente?
A veces se dice que las estufas de pellets son neutras en CO₂, porque el CO₂ liberado durante la combustión de los pellets de madera es el mismo que los árboles absorbieron durante su crecimiento. Sin embargo, esta afirmación no tiene en cuenta la cantidad de CO₂ liberada durante la tala, el procesamiento y el transporte. Los pellets son una fuente de combustible completamente renovable y estas estufas tienen una huella de carbono claramente inferior a la de los aparatos que queman combustibles fósiles.

¿Cómo funcionan las estufas de pellets?
Las estufas de pellets queman el combustible casi por completo y, gracias a la regulación del aire de combustión, la cantidad de ceniza se reduce prácticamente al mínimo. El tamaño, la forma, la humedad y el poder calorífico constantes de los pellets los hacen ideales para su uso con sistemas de encendido automático. Esto significa que una estufa de pellets conectada a la red eléctrica y equipada con termostato y temporizador puede gestionarse de forma similar a un sistema normal de calefacción central de gas. El combustible se carga manualmente en un depósito, suficiente para varios días, y un microprocesador controla después la velocidad de alimentación de los pellets hacia la cámara de combustión. Así es posible regular la potencia térmica, algo que no se puede hacer con una estufa de leña. Un ventilador de convección situado sobre la cámara de combustión ayuda a distribuir el calor por la estancia.
El rendimiento y las posibilidades de regulación de este sistema son claramente superiores a los de un fuego de leña convencional. Además, se evita el procedimiento habitual de encender el fuego, esperar a que la leña de encendido prenda bien y añadir combustible al cabo de una hora.
Las estufas de pellets también generan menos contaminación atmosférica que otros tipos de estufas.

¿Cómo se mantiene una estufa de pellets?
Estas estufas requieren muy poco mantenimiento. Se puede utilizar periódicamente un producto para la limpieza del conducto de humos. El cristal de la puerta debe limpiarse de vez en cuando y la ceniza residual, que supone menos del 2 % del volumen, debe retirarse una vez cada pocos meses. La ceniza es rica en minerales y puede utilizarse como fertilizante o añadirse al compost.
Las estufas de pellets, como todos los aparatos de combustible sólido, necesitan una ventilación adecuada: aporte de aire para la combustión y evacuación de los humos. Puede utilizarse una chimenea existente o un sistema de chimenea prefabricado de doble pared. Es importante solicitar asesoramiento profesional sobre la potencia correcta de la estufa, su ubicación en el edificio y la instalación, ya que los trabajos deben cumplir la normativa de edificación para garantizar un funcionamiento seguro.

Estufa de pellets casera
Si has decidido construir tú mismo una estufa de pellets, es mejor pensarlo dos veces. En el mercado existen muchos modelos de estufas que, para funcionar, solo requieren poder instalarse correctamente en casa. Sin embargo, el principio de funcionamiento de una estufa de pellets es similar al de una estufa cohete, que es mucho más sencilla de construir por cuenta propia en el jardín.
Calderas de pellets
Tanto las estufas de pellets como las calderas de pellets son fuentes de calor especialmente útiles cuando hace frío. La diferencia, sin embargo, es que una estufa de pellets complementa la calefacción central, mientras que una caldera de pellets produce agua caliente para el sistema principal de calefacción.













