Un incendio puede tener consecuencias catastróficas y, a veces, puede ser difícil recuperarse de los daños. Puede provocar daños materiales y, en el peor de los casos, la pérdida de vidas humanas. Al final, los daños pueden ascender a miles de euros y tendrá que destinar esa cantidad a la restauración y reconstrucción.
Por eso debe contar con un excelente sistema de protección contra incendios que ayude a contener, detener y eliminar la propagación del fuego, reduciendo al mínimo los daños.
En los sistemas de protección contra incendios existen dos tipos diferentes: los sistemas activos y los sistemas pasivos. Ambos ayudan a detener y contener los riesgos de incendio. Pueden funcionar bien por separado, pero juntos ofrecen la máxima protección.
Ambos sistemas se complementan, aunque cumplen funciones fundamentalmente distintas.
Aquí encontrará todo lo que necesita saber sobre los sistemas de protección contra incendios activos y pasivos. Explicamos la diferencia entre los sistemas activos y pasivos y por qué necesita ambos.
Sistemas de protección contra incendios activos: qué son y cómo funcionan

Trabajar juntos para una protección óptima
Para una protección contra incendios adecuada, necesita tanto sistemas activos como pasivos. Los sistemas activos ayudan a las personas a escapar de las llamas, pero también suelen dejar margen para posibles fallos. Por ejemplo, si las tuberías del sistema de rociadores se congelan, dejarán de funcionar, lo que puede tener consecuencias catastróficas en caso de incendio. Por eso, los edificios también deben contar con sistemas de protección pasiva contra incendios.
Ambos sistemas de protección contra incendios trabajan juntos para garantizar la protección completa de su edificio. Por ejemplo, las cortinas pasivas cortahumo y cortafuego pueden dirigir el humo hacia las aberturas de ventilación, desde donde se extrae. Otra posibilidad es que los sistemas pasivos de protección contra incendios contengan el fuego en una zona concreta, de modo que el sistema de extinción pueda apagarlo rápidamente.
Los edificios de nueva construcción pueden equiparse con sistemas pasivos y materiales de baja inflamabilidad. Por otro lado, los edificios antiguos pueden dotarse de paneles y cortinas de humo para crear una protección adicional y optimizar la eficacia de las medidas activas de protección contra incendios existentes.
Como ya se ha mencionado, siempre que sea posible debe instalar sistemas activos y pasivos para maximizar la protección contra incendios de su edificio. Juntos pueden ayudar a evitar daños materiales importantes, prevenir o al menos reducir las pérdidas económicas y, sobre todo, salvar vidas.
Los puntos clave
- Tanto los sistemas de protección contra incendios activos como los pasivos son fundamentales para proteger su edificio, a sus ocupantes y sus bienes. Para una protección óptima, necesita ambos elementos.
- Las medidas activas y pasivas de protección contra incendios tienen funciones diferentes, pero trabajan juntas para prevenir o controlar incendios y, cuando sea necesario, apoyar la evacuación y los servicios de rescate.
- En la protección contra incendios activa o pasiva, la instalación correcta y el mantenimiento continuo son imprescindibles. Por ello, siempre debe consultar a profesionales y especialistas para la instalación.
- En edificios comerciales, la ley exige realizar una evaluación del riesgo de incendio para determinar los peligros de incendio y los requisitos de protección del edificio. Esto incluye también colocar un plano del edificio que muestre la ubicación de los suministros de electricidad y gas, así como las vías de evacuación. Los bomberos lo utilizan cuando intervienen en un incendio en el edificio. Otro elemento importante es determinar las ubicaciones óptimas para los extintores.
Conclusión
Al llevar a cabo proyectos de nueva construcción o una rehabilitación de la protección contra incendios de su edificio, debe contemplar siempre la instalación de sistemas de protección contra incendios tanto activos como pasivos dentro de su estrategia de seguridad contra incendios. Mientras el sistema de protección pasiva contra incendios esté actualizado, los ocupantes del edificio podrán sentirse más tranquilos sabiendo que, en caso de incendio, dispondrán de tiempo suficiente para evacuar. Las medidas activas y pasivas de protección contra incendios pueden combatir el fuego y proteger vidas, especialmente cuando actúan conjuntamente.














