Hay muchas formas de preparar la comida. En pocas palabras, cocinar es un arte y tienes a tu disposición una enorme cantidad de consejos y trucos que puedes probar. Lo mejor es que las distintas combinaciones de ingredientes suelen dar como resultado algo completamente diferente y con un sabor único cada vez.
Hoy en día existen varias formas de preparar distintos tipos de carne. Por ejemplo, muchas personas prefieren ahumar la carne primero para darle un aroma único y delicioso. Puede que ya hayas probado platos así en restaurantes o en otros lugares, pero ¿y si pudieras ahumar la carne tú mismo? Aquí tienes algunos consejos que pueden ayudarte.
¿Cómo funciona el proceso de ahumado?
Si ajustas una temperatura baja en el ahumador, la madera empezará a arder lentamente sin llama, en lugar de prender, y aportará a los alimentos ese sabor ahumado. Conviene colocar trozos de madera y virutas remojadas en agua alrededor de las brasas para intensificar aún más el sabor. Después, hay que cubrir completamente la barbacoa para que el humo no se escape. Así, el humo penetra en los alimentos y el resultado es una comida sabrosa.
Tipos de ahumado
Ahumado en seco
El objetivo del ahumado en seco es utilizar madera que arde lentamente para cocinar los alimentos de forma gradual. El resultado es una combinación de sabores muy agradable.
Ahumado húmedo
Este método, también conocido como ahumado con agua, se utiliza con bastante frecuencia en todo el mundo y emplea un pequeño cuenco o recipiente con agua. Ayuda a mantener la humedad y la ternura de los alimentos, favoreciendo una cocción perfecta de la carne.
Recuerda que conviene vigilar que el recipiente de agua permanezca lleno. De vez en cuando puedes rellenarlo con agua del grifo para que siempre haya suficiente. El agua ayuda a mantener la temperatura y, al mismo tiempo, aporta humedad dentro del ahumador, de modo que la carne queda tierna.
Otro consejo importante: no hace falta estar mirando dentro continuamente para comprobar qué ocurre. Cada vez que abres la tapa, se escapan calor y humo de la cámara de cocción. Esto reduce la intensidad del sabor y del aroma y, además, alarga el tiempo total necesario para preparar la comida.
Para quienes se están iniciando en el ahumado de alimentos, es recomendable empezar con una cantidad menor de madera y comprobar primero si el sabor resultante realmente les gusta. Si es así, siempre puedes aumentar la intensidad añadiendo más aromas. También puedes introducir en el ahumador un paquete de virutas de madera húmedas para que duren más. Envuélvelas en papel de aluminio y hazle muchos agujeros. Después, coloca el paquete sobre las brasas.
Si quieres probar algo un poco diferente, también puedes construir un horno de leña, en el que también podrás preparar platos ahumados.
¿Cómo funciona el proceso de ahumado?
Si ajustas una temperatura baja en el ahumador, la madera empezará a arder lentamente sin llama, en lugar de prender, y aportará a los alimentos ese sabor ahumado. Conviene colocar trozos de madera y virutas empapadas en agua alrededor de las brasas para intensificar aún más el sabor. Después, hay que cubrir completamente la barbacoa para que el humo no se escape. Así, el humo penetra en los alimentos y el resultado es una comida sabrosa.
¿Quieres saber cómo construir un ahumador de ladrillo? ¡Lee nuestro blog!






